Hablando de Videojuegos

HABLANDO DE
VIDEOJUEGOS

Final Fantasy IV, para 4 las horas que me tiré farmeando.

Ojalá el título fuera broma. Decir que empecé este juego recientemente entre otros juegos es un ligero aderezo de la situación. Comencé este juego hace un año, cuando viajé a Paris con Chori. Como lo llevaba en la GBA, y recién había terminado la modificación y conseguido el cartucho SD, me puse con el. De hecho, tengo una foto en lo más alto de la Torre Eiffel jugando a esto.

Si, cualquier cosa menos mirar abajo.

La cosa es que ahora os voy a hablar del Final Fantasy más antiguo que he completado, así que preparaos porque tengo una de chapa interesante para contaros de este.

Pero antes, unas palabras de «Qué cojones lie con la consola esta vez».

 

Qué cojones lió Proxy con la consola esta vez.

 

De todo.

Empezamos por la consola original, en este caso la GBA. Usando mi SP original de hace como 20 y muchos años, la transformé en una GBA Slate. Soy un desgraciado y me encanta el factor de formato original de las consolas de Nintendo, y la carcasa de concha no me gustaba una mierda, lo siento mucho. Así que eché dinero, tiempo y sudor en montar una de estas. La consola en si me dio sus fallos, porque más pronto que tarde, se ve que hace corto alguna de las conexiones con el botón SELECT y tengo que abrir y ponerlo bien otra vez, pero por norma general se comporta.

¿Fue un gasto innecesario? A ojos de mi cuenta bancaria, si. Pero a los míos, con una GBA que se ve de lujo con una pantalla IPS, se juega genial, tiene batería extra y puerto de carga tipo C, no me importa tanto. Más o menos el monto sería 200 euros y porque ya tenía la SP. Mi más sincero pésame si buscáis una hoy día, ojalá los especuladores se mueran en este instante. Ya le dedicaré una quejalectura a eso en otro momento, ganas no me faltan.

 

 

Total, tenía la consola, tocaba el cartucho. Andaba yo loco por pillar un puñetero EZ Omega la tira de tiempo, pero son carísimos nuevos. Conseguí uno para la GBC y la GB, pero necesitaba uno compatible con la nueva Game Boy Advance. Total, que después de rastrear Vinted y Wallapop por semanas, conseguí un EZODE a buen precio. El funcionamiento es genial, va de lujo, le tengo metido de todo y tiene sistema de poner en reposo la consola y de hacer y cargar guardados manuales cuando y como quieras. Imprescindible en esta aventura, o mejor dicho, fantasía. Finalmente tocaba explicar lo más gracioso de esto.

Allá por el año pasado y parte del anterior, conseguí asegurarme un GBA Player para la Gamecube. Para los menos esquizofrénicos en el tema de gaming, es un adaptador que te permite jugar tus juegos de Game Boy, Game Boy Color y Game Boy Advance en tu Gamecube y en pantalla grande. Mi cabeza pareció recordar esto en la recta final de mi maratón por acabarlo, así que lo empecé a usar. Bueno pues le di tanto uso a la Gamecube y no la apagué apenas que el ladrillo de corriente reventó. Primero hizo un clack y dejó de encender la consola, y a los cinco minutos saltó la luz y comenzó a oler un poco a tostado ahí atrás.

Por suerte no se dañó nada importante, pero este tipo de cosas me recuerda a que son consolas muy antiguas y sus componentes ya no son lo que eran, así que como los pavos del Fortnite, hay que usarlas con moderación y sin pasarse. Puta madre, que susto me dio, pensaba que algo se iba a echar a arder.

 

 

Como un último inciso antes de comenzar la reseña, en otras ocasiones algunas personas me han dicho que es una salvajada lo que me he gastado cuando podría haber pillado una Analogue Pocket y haberme quedado hasta mejor. La respuesta es «Tal vez», pero al final del día el friki de toquetear y soldar lo que pille soy yo, y además es más barata, es hardware original y es más pequeña para transporte mi GBA que ese cacharro de Analogue. No me gusta el FPGA todavía, al menos. Si bien es cierto que quizás sea el futuro, viendo como las consolas casi que se deshacen ya solas. Quién sabe, quizás en unos años de blog haya puesto placas FPGA a todo lo que tenga con más de 30 años.

Total, también podría emular en el móvil y santas pascuas, pero es un horror y no pienso repetir eso, que ya me he pasado algún Metroid así y el no saber si has pulsado un botón no lo recomiendo.

¡Tendréis que seguir aquí para saberlo!

 

Finalmente, Fanta si.

 

Bueno, podéis empezar pensando que no os he mentido. A pesar de haberme pasado el Final Fantasy I, jugué a la versión de PSP que es posterior a esta versión de GBA del Final Fantasy IV. Como podéis observar, soy un verdadero hechicero de la lingua. De hecho, elegí este juego en su día porque fue el primero que probé cuando me llegó mi OSSC en mi SNES para comprobar que funcionaba correcto y tal.

 

 

Mi experiencia con los FF es… escasa, por decir algo. El primero que caté fue el X, en casa de mi madrina en una zona de Mijas que honestamente hoy no sería capaz de volver a poner en un mapa. Como niño que era, que sería más menos por 2004 o así, más bien poco avancé de Zanarkand y la llegada a la aldea de Wakka. Incluso siendo un jovenzuelo, más o menos conseguí defenderme un poco en el universo, pero viendo que la cosa escalaba y que incluso a día de hoy sigo sin entender bien el tablero de esferas, ahí se quedó la cosa.

Total, ese verano tenía también por ahí el Eye Toy y el Ratchet & Clank 2, así que no le di más vueltas a la cosa.

Total, fast forward unos 10 años más tarde y me estoy pasando FF7 en mi PS3 usando la consola virtual. Grandísima experiencia incluso desconociendo la mayoría de los memes. Este aquí mismo, el Final Fantasy de tu primo Manolo, a cuya mujer se están tirando en la sala de atrás, fue mi primer Final Fantasy. «¡Allé voy!» dije, solemnemente. Quiero añadir el ligero inciso de que jamás me he pasado un RPG sin tirar de guía. Lo siento mucho soy subnormal. Siguiente parada, FFX HD para la PS4. Me quedé dentro de Shin, pero como una vez más seguía sin entender los puñeteros tableros de esfera, me partían la boca.  Sin muchas luces por aquel entonces.

Cuando compré una PS1 como autorregalo de cumpleaños unos años más tarde, traía el FF6 que ignoré por el momento, y me pillé (grabé) unos discos de FF8. Aquí un poco de lo mismo. Me quedé tras abrir el camino hacia el castillo de Ultimecia, pero como no supe romper el juego estaba muy desnivelado y lo dejé ahí. Hasta aquí mi recorrido de Square no es que haya sido muy bueno, pero esto cambiaría cuando me pasé en directo hace ya algo menos tiempo el FF1 de la versión Dawn of Souls. La de PSP, vaya. Esto si fue otra cosa. Llámalo X, pero me gustó tanto que incluso descubrí que estaba una versión como la de GBA que acabo de jugar del 4 pero del 1, así que le daré también.

En directo tranquilamente, con un poco de guía, y descubriendo por primera vez qué significa romper un Final, me lo reventé muy a gustísimo la verdad. Y es que al final del día, son divertidos de pelotas. Todo esto nos lleva a mi, volando hacia Paris como si fuera Anne Hathaway durante El diablo viste de Prada. Mientras Chori al lado viendo LaLaLand. Jugar a una consola portátil tal y como sus creadores la concivieron, jugando en el metro, esperando al bus, mientras estás en un banco o te has aburrido de ver catacumbas; es una experiencia interesante y que realmente premia ese estilo de juego de «Juego un ratito, paro ya sea poniendo la consola en OFF o en modo dormir si lo permite el juego (o el EZODE), y luego ya sigo en otro momento tranquilamente cuando pueda y me apetezca.»

 

 

Siendo plenamente honesto, tengo mis días. Tengo mis días de estar 5 horas un finde reventándome a hacer envíos en el Death Stranding, y tengo mis días de juego 15 minutos dos o tres veces durante un día y luego sigo jugando otro día tranquilamente. Llámalo adultez, llámalo X, llámalo por whatsapp que algunos aun no tienen llamadas gratis. Final Fantasy IV ha sido el segundo tipo hasta el final, que ya me dio la pájara de dejar un juego tan de lado. Y lo peor de esto es que lo dejé según Cecilio pasó a ser Paladín, es decir, prácticamente recién empezado. En cosa de dos semanas, la mayor parte de ese tiempo de vacaciones con Chori, mis suegros y mis padres por Toledo y Madrid en plenas vacaciones de Agosto.

¿Viaje en el coche mientras yo descansaba de mi turno de conducción? FF4. ¿Viajes de metro en Madrid? FF4. ¿Un ratito de descanso en el Prado? FF4. Igual que llevo el móvil en el bolsillo para echar CVs o doomscrollear, llevo la GBA para momentos tontos del día. Quizás esto sea la nostalgia hablando porque he tenido la increíble suerte de haberlo vivido en primera persona, pero hay una cierta paz mental en llevar diferentes herramientas y que cada una sirva para algo.

A pesar de todo lo innovativo que me gusta ser, soy bastante retrógrado para lo retro. Si tengo un móvil, es para una foto ocasional y para comunicarme (además de doomscrollear horas).

Si llevo el Walkman (estoy loco por pillar un DAC bueno siendo honestos) es para escuchar música.

Si llevo una consola es para jugar.

No me gusta obviar todo eso dentro del móvil porque efectivamente acabo pegado a el como si fuera una necesidad. Hasta con las fotos de viaje si puedo me llevo la Alpha 5000 que usaba como webcam en los directos y ya si me pongo tonto me llevo la Polaroid Go o las antiguas con Autofocus y sensor. ¿Soy el subnormal al que le pesa la bolsa como 3 kilos? Si, y a mucha honra. No es ya tanto el amor por el analógico como lo es el amor por el ritual de usar la herramienta. Si veo algo guay en un viaje, guardo el móvil, saco la cámara, apunto y disparo. Si es digital, quizás tome un par de fotos. Si es una Polaroid, lo que salga salió. Algo similar con la música. Aunque hoy en día me es menos común porque siempre voy con Chori, antaño escuchaba mucho caminando, fuera del coche. Si escucho música quiero que sea desde algo hecho para ello.

Y eso nos lleva a los videojuegos. Porque como dije antes, jugar a un juego en tu móvil es lo más cercano a comerse un trozo de tofu sin marinar. Si, te satisface el hambre, pero te deja un vacío emocional por la falta de arte, de sabor, de textura, de todo. Y en una consola de sobremesa, lo de la emulación puede ser diferente, pero emular en un móvil. Hell no bruh what the hell get yo ass of me bro. Completamente souless. Lo siento no tiene perdón para mi eso.  Total, con la tontería os he soltado una chapa de todo menos de lo que os la tendría que soltar. Venga, ahora si. Ya dejaré esta parte para la quejalectura que comentaba antes.

 

Cecilio Jarvis, Paladín a la taza.

 

Venid hijos míos, venid. Os contaré la historia de «One brings shadow, one brings light, two toned echos tumbling through time».

 

 

 

 

Nuestra historia comienza con Cecilio Jarvis, un señor de la noche, mitad DRK mitad PLD. Cecilio es un caballero oscuro del reino de Baronia, que justo acaba de masacrar un pueblo por su cristal. De vuelta a palacio, descubrimos que nuestro protagonista tiene una cosa muy curiosa, llamada «morales y sentimientos». No le cae muy bien al estómago esto de matar inocentes, pero lo que dice el rey va a misa. Y es el rey quien le echa la bronca y bajarle de rango por siquiera pensar en la moral sobre lo que hace. Aún no lo sabía, pero estaba frente a una referencia tan grande como cierto estado ilegitimo que va por ahí robando lo que no es suyo y masacrando civiles. Rosa, su interés amoroso y Cid, el ingeniero del reino intentan calmar su mente enturbiada por las acciones del rey. Con su colega el lancero Kaín, mandan a los dos «héroes» a matar a un esper y a entregar un paquete al pueblo de Mist, así que allá que vamos. ¿Qué podría salir mal?

Sorpresa sorpresa, te has cargado a la persona que estaba invocando a ese esper, al esper, y de paso el paquete que llevabas resulta que eran un montón de monstruos que han masacrado la ciudad. Solo ha quedado la niña cuya madre te acabas de cargar. Vas de 10 Cecilio, sigue así. Obviamente a la niña llamada Rydia no le hace eso ni puta gracia, así que te invoca a Titan a un palmo de la cara y hace tal terremoto que Kain desaparece y te quedas tu solo y la niña inconsciente. La llevamos al pueblo más cercanos a que se recupere y durante la noche, los soldados de Baronia intentan matarla (es la última invocadora con vida) pero la defendemos con nuestra vida. Eso le ha gustado a la muchacha, así que al menos ya no nos odia con locura. Supongo que incluso para una niña, el conflicto en Cecilio es tal que es perfectamente perceptible.

 

 

 

 

¿Pues no va Rosa y aparece al día siguiente con una fiebre kilométrica? Se ve que los había seguido, pero tiene la enfermedad del desierto y solo la perla de arena puede cuidarla. Se encuentra en el reino de Damycia, así que hacia allí que van. Por el camino subterráneo se encuentran al mago Tellah Boy to Match a Car, que va al mismo sitio porque su hija se ha fugado con un bardo. Esto es equivalente a que tu hija se vaya con un twittero a efectos de hoy día. Pues nada, lo que parece un inicio de chiste de «Un DRK, un WHM, un SUM y un SCH entran a un bar» llegan al reino justo para ver como Baronia lo bombardea y se llevan el cristal del reino. Subimos a toda pastilla para descubrir a Anna, hija de Tellah de Seda, herida de muerte. Y a Edward, príncipe de Damycia sosteniéndola en sus brazos. Incluso la ira y la confusión del erudito son superados por la tristeza de la pérdida de su hija.

 

 

 

 

Tras calmarse todo el mundo, Edward cuenta al grupo que Golbez, un caballero cómicamente grande es ahora quien dirige al ejército, y que los ayudará con la perla para que Rosa se cure. Una ida y venida de la guarida de la hormiga león y ya estamos. Rosa, ya curada, nos comenta que el siguiente objetivo del ejército era el reino de Fabul para conseguir el siguiente cristal, así que tocará evitar que eso pase. Ruta en marcha, cruzamos hacia el reino por el Monte Hobbs, el cual alberga un monje de dicho reino, Yang. Junto a él, llegamos al castillo y avisamos al rey, que prepara una defensa. Tristemente, no consigue mucho, y Golbez y el ejército nos arrinconan en la sala del cristal. Pero no solo Golbez, ¡sino que aparece también el puñetero Kain, que es un chaquetero de pelotas y va contra nosotros! En fin, como es lógico nos derrotan y encima como el grandísimo caballero que ocupa toda la pantalla vertical ve que Rosa es el eslabón del que cojea Cecilio, pues se la lleva a su torre. Hasta donde yo se era la damisela en la torre y el caballero de brillante armadura, no de oscura armadura, pero para gustos, culos.

 

 

 

 

El rey de Fabul les otorga un barco para ir tras el ejército, pero Leviatán aparece durante la travesía y hunde el barco, separándonos de nuestra fiesta. Naufragamos en Mysidia, el pueblo al que le robamos el cristal al principio del juego. Obviamente a la peña del pueblo no le hace ni media de gracia que aparezca por ahí el anticristo, y nos muestran convirtiéndonos en cerdos, envenenándonos o cosas similares, pero al menos el jefe del poblado es algo más compresivo. «Sube al monte aquel y hazte un paladín, y así al menos habrás expiado tus pecados anteriores. Y de paso llévate a estos dos putos torbellinos que no veas el por saco que dan aquí.» Introducimos a Palom y Porom, magos gemelos. Y por saco que dieron hasta que llegamos al Monte Ordeals.

 

 

 

 

Allí también anda el Tellah Tellita Tellah, que dice que planea aprender Meteo, un hechizo lo suficientemente fuerte como para partirle la crisma al Golboso. Que hablando del Golbro, se ha dado cuenta de que andamos dando por saco otra vez, así que nos manda al Lord Elemental de la tierra y putrefacción. Resulta que no era más que un saco de bichos lleno de experiencia, y llegamos al altar. Una voz que nos llama «hijo» nos invita dentro, y nos dice que luchemos contra nuestra oscuridad interior. Algunos creerían que es metafórico, pero no, nos convertimos en paladín y combatimos contra el caballero oscuro que éramos antes, no con violencia, sino con elegir no usarla.

 

 

 

 

Nuestra mente en paz, ahora somos un guerrero de la luz, y estamos listos para enmendar nuestros errores, así que volvemos a Baronia por un pasadizo secreto que el sabio de Mysidia nos abre. Además, nos da una espada, y dice que cree que somos aquel que la leyenda del pueblo dice que traerá el equilibrio y la paz. Quién sabe, por lo pronto tras lo que parece una eternidad emergemos en el reino, listos para intentar parar este caos antes de que se lie parda.

 

 

 

 

Resulta que en la taberna está Yang, quién no parece recordar que somos camaradas. Nada que un buen par de hostiazos no le recuerde. Con la memoria refrescada, nos abrimos camino hasta al rey a palos, pero que resulta que al final no era el rey, sino el Lord Elemental de agua que había invocado Golbez. No pasa nada, andamos con ganas de pescaito así que lo freímos a calambrazos hasta que está en su punto. El rey, muerto, nosotros cansados, y por si fuera poco, nos atrapan cuando salimos de la habitación real en una trampa mortal de estas de apretarnos entre dos paredes. Por suerte o por desgracia, Palom y Porom deciden castearse Petra sobre ellos mismos, actuando de tope y salvándonos la vida. Un poco de silencio, ¿pero a qué precio?

Cid, el ingeniero del reino se une a nosotros y nos conduce hasta el Enterprise, la nave voladora. Con ella, somos abordados por Kain, que nos ofrece la vida de Rosa a cambio de obtener para Golbisa el cristal de la tierra, en Troia. Sin otras opciones, aceptamos a regañadientes y nos dirigimos allí, pero resulta que el elfo oscuro se lo ha llevado a su cueva magnética (vaya frase). Edward, el príncipe de Damycia, se encuentra allí en el castillo herido, siendo atendido por la gente del castillo. Nos cuenta lo que pasó, y nos da una hierba especial para ayudarnos cuando llegue el momento, aunque aun no sabemos cómo. Las soberanas del castillo entienden nuestra plea, y nos permiten tomar prestado el cristal para recuperar a Rosa. Con el permiso de todos los presentes, vamos hacia la cueva a partirle la madre al elfito de las narices. Resulta que es bastante invencible, hasta que nos acordamos de soplar la hierba de Edward. Esto debilita al jefe y procedemos a darle tremendo abuso físico sobre su persona. Tenemos el cristal, vamos a por Rosa.

 

 

 

 

Nuestro objetivo es la Torre de Zot, donde se encuentra presa. Pocos son ya los problemas ante nosotros, así que avanzamos sin temor. Ni siquiera las hermanas Magus pueden parar nuestro camino. Llegamos a la sala, y le damos el cristal a Golbez, quien decide que no, que no nos va a dar a Rosa.

 

 

 

 

Esto, a Tellah, no le hizo gracia.

Por ello, le castea Meteo en la boca, y aunque muere en el intento, Golbez es sacudido por la fuerte magia, tanto que consigue liberar su poder sobre Kain, y hace que tiemblen sus convicciones hacia matar a Cecilio. Golbez huye, el grupo llora la pérdida de Tellah, quién pide venganza tras su muerte (que buen mensaje, viejo), y Rosa calma a un Kain libre tras sus pecados, quién se une a la fiesta. Barbariccia, la Lord Elemental del viento pretende derrotarnos aquí, pero poco sabía ella que ahora tenemos a alguien con el comando «Salto» para explicarle dos cositas. 3 de 4 Lores derrotados, y huimos de la torre antes de que colapse.

En la ahora retomada calma de Baroina, Kain nos explica el plan de Golaso: Ahora que tiene los cuatro cristales de la luz, quiere los otros cuatro de la oscuridad para abrir el «camino hacia la Luna». No tenemos ni idea de qué va, pero va a ser que no. Con una piedra especial que le dio al lancero, abrimos la entrada al inframundo, tierra de enanos, mares de lava y los precios de las acciones de Gamestop. Justo conforme bajamos con el Enterprisa, están matándose los enanos con el ejercito de Baronia, y acabamos siendo derribados cerca del castillo de los enanos. El Rey Giott nos alivia con que el cristal aun está a salvo, pero que es el penúltimo, los otros dos ya han sido arrebatados. Yang, con su sexo sentido percibe que hay alguien espiándonos mientras hablamos, y tenía razón. Unas muñecas de la princesa que en realidad eran monstruos tratan de obtener el cristal, pero les paramos los pies a tiempo.

 

 

 

 

¡Sorpresa! Golbez en persona viene a por lo que ha decidido que es suyo. Nos parte la madre como es normal, pero en el último momento aparece el dragón blanco de Mist. ¡Es Rydia! ¿Y ahora tiene como 25 años…? No le echamos mucha cuenta a eso porque le devuelve el guantazo a Golbez, a quien hace retirarse tras debilitarlo. No obstante, con lo último que le quedaba de fuerzas se apropia del cristal el muy bastardo. Volvamos a lo importante, ¡Rydia! Resulta que Leviatán la acogió en la tierra de los invocadores, donde el tiempo fluye mucho más lento, y lleva como la tira de años entrenando sus invocaciones. Le damos la bienvenida de vuelta a la fiesta a ella y a sus temibles espers. Nace la tensión, y toca urdir un plan. El rey nos recomienda uno, que es ir a la Torre de Babel (la parte inferior de la Torre de Zot) a robar los cristales que ya tiene, y así lo evitaríamos todo. Ese es un plan cojonudo, así que a eso vamos.

 

 

 

 

Junto con la distracción del ejercito enano, nos escabullimos dentro y encontramos al Dr. Lugae (el científico loco del juego, al menos durante el minuto y medio que aparece), quien está bombardeando a los pobres enanos. Le explicamos que el doctorado que se sacó no es en combates, pero tras derrotarlo no somos capaces de parar los cañones, a lo que Yang nos aparta y se sacrifica por hacerlo. La torre vuelve a colapsar, ahora por el ataque de Golbez, pero escapamos en el último momento mientras el puente de salida se derrumbaba gracias a Cid, que nos recogió con la Enterprise. Las alas rojas de Baronia nos tienen a tiro y solo podemos escapar yendo a la superficie y cerrando la salida para que no nos sigan, pero claro, ¿cómo? No pasa nada, Cid es un valiente guerrero muyahidín y se tira del barco volador en el túnel para hacerlo explotar. En sus últimas palabras nos guía hacia Baronia, para una sorpresa del barco. Allí vamos, tristes, pues en cosa de dos horas de juego se han muerto como cinco personas.

 

 

 

 

En el reino nos instalan un gancho para coger un vehículo anfibio que usamos anteriormente con el barco, y con el nos acercamos a Eblan, donde se supone que hay una entrada por cueva a la torre. Esto resulta ser cierto, aunque el reino a su lado está totalmente destruido. Avanzamos por la cueva para encontrar a los habitantes del reino refugiados dentro de ella. Dicen que su príncipe ha avanzado hacia la torre en búsqueda de venganza, y no nos vendría mal un aliado ahora, así que vamos tras el. No mucho más tiempo después, lo encontramos siendo «educado» a guantazos por Rubicante, el último Lord Elemental (fuego).  Tras ponerle en su sitio, curamos al príncipe llamado Edge, y se une a nuestro grupo. ¿Todo bien no? No, porque es un puto baboso de cojones que se le ve desde la otra punta del mundo en Troia. Qué remedio, cualquier ayuda es buena llegados a este punto. Con sus habilidades ninja, nos colamos en la torre, donde un par de monstruos feroces nos atacan. Sin embargo, empiezan a hablarnos. Resultan ser los padres de Edge, reyes de Eblan, ahora convertidos en seres grotescos y peligrosos. Reconfortan a su hijo y le dan fuerzas para seguir y convertirse en el líder de su pueblo, antes justo de acabar ellos mismos con sus vidas.

Realmente este juego es triste de pelotas no les voy a mentir.

 

 

 

 

Subiendo la torre encontramos a Rubicante, quien nos cura antes de la pelea y nos promete que el no ha sido el causante del mal de los padres del ninja. Es el más honorable de los cuatro, y la pelea es justa y limpia, y cae derrotado. Avanzamos hacia los cristales al fin, justo para pisar una trampa y caer dios sabe cuantos pisos encima de una nave de las alas rojas. Ya puestos, nos la quedamos, no nos viene de más. Estamos un poco perdidos, así que volvemos al reino enano donde sorpresa, ¡Cid está vivo! Ese viejo canalla es más duro que una piedra, y aunque no está como para luchar ahora, nos ha instalado unas placas de mitrilo para que podamos sobrevolar los mares de lava. Con esta nueva mejora, y la información del Rey Giott nos dirigimos a la cueva sellada, a ver si podemos adelantarnos a que Golbez consiga el último cristal.

 

 

 

 

Chorrocientas plantas con chorrocientos enemigos en forma de puerta, un cristal, un enemigo en forma de muro malo maloso y una charla después, nos proponemos a salir de la cueva, justo para que el malo maloso de la portada vuelva a controlar a Kain, quién otra vez enemigo, nos roba el cristal y se lo lleva para por fin abrir el camino hacia la Luna. «Solo nos queda que la ballena lunar exista», nos dice el Rey Giott a la vuelta. Cid nos termina de modificar el Falcon para poder volver a la superficie, y nos acercamos a Mysidia, creadores de la leyenda. Conforme llegamos empieza el ritual, y una grandísima nave espacial emerge de las profundidades del mar frente a nosotros. 10 minutos más tarde, estamos en la Luna, antes que los americanos incluso. A priori solo hay un castillo de cristal y una cueva, y en la cueva nos zurran el hocico, así que vamos yendo por pasajes hasta llegar al Crystarium, el único edificio en toda la Luna. Aparte de una cara, por algún motivo.

 

 

 

 

Allí, en un palacio imponente de cristal coronando la luna nos encontramos con Fusoya, el último luminario. Es un sabio de una raza antigua que anda dormitando en la Luna, esperando a que los humanos llegaran a su mismo punto de conocimiento para poder compartir el planeta en armonía. Nos cuenta que sin embargo hay un lunario más cebao que yo que se llamado Zemus al que eso de esperar no le va, prefiere el método alemán usando el Gigante de Babel (que por cierto, acaba de activarse). También nos dice que su hermano, Kluya, bajó al planeta a enseñar a la gente, y trajo dos hijos al mundo, entre ellos, Cecilio. Así es, Cecilio es medio lunario, ósea que encima de guapo tiene doble nacionalidad. Fusoya decide acompañarnos a pararle los pies al gigante antes de que nivele la Tierra a base de cañonazos.

 

 

 

 

Cuando volvemos a la superficie, todo el mundo está cogido de la mano en darle de putiazos al gigante, incluso Edward ya recuperado, Yang, a quien las sílfides rescataron y cuidaron hasta que se recuperó, y Palom y Porom, a quienes había salvado el anciano de Mysidia del hechizo de petrificación. Todos ellos nos consiguen hacer ganar tiempo para introducirnos dentro del gigante y desactivar su núcleo para evitar más destrozos, pero dentro nos esperan varias cosas, entre ello una revancha con los cuatro archidemonios, y luego la lucha contra el propio núcleo del gigante. Derrotados ambas fiestas, Golbez aparece para intentar pararnos, pero el viejo puto le hace la de los rayos mentales y libera a Golbez del control mental de Zemus. ¡Resulta que es tu hermano! Me pregunto si Star Wars tuvo algo que ver aquí. Resulta que hace muchos años, Kluya bajó a la tierra a los mysidianos y al resto del mundo para enseñarles magia, el como hacer naves que volaran y otras cosas. Este se enamoró de una humana, quien más tarde daría luz primero a Theodore (Golbez) y más tarde a Cecilio (Cecilio). A Kluya lo balearon unos del pueblo que pensaban usar la magia para hacer la guerra y de la pena y el estrés del parto, Cecilia su esposa murió también. Zemus aprovechó ahí para controlar a Golbez y hacer el mal mediante el.

 

 

 

Después de este plato tan sabroso de exposición, Golbez y Fuyosa se van juntos a pararle los pies a Zemus a la Luna, y nosotros obviamente vamos detrás. Kain vuelve ya definitivamente a la normalidad y se tira como 20 minutos pidiendo perdón. Toca pirarse. No sin antes, por supuesto, hacer lo que nos queda por aquí. En las profundidades del castillo de Baronia enfrentamos a Odín, quién posaba como fantasma del verdadero Rey. En la cueva de las sílfides obtenemos el esper Sílfide, y en la tierra de la invocación, obtenemos para Rydia a Leviatán y a Asura. Ya en la Luna, nos introducimos dentro de la cueva de Enjuto Bajamuto, donde tras una ardua batalla lo conquistamos y añadimos más poder a nuestra ya rota de pelotas invocadora. Recta final, hay que tirarle al núcleo de la Luna.

 

 

 

 

A 20.000 leguas de profundidad lunar llegamos a la batalla final. Golbez y Fusoya asestan el golpe final a Zemus, y parece que todo por fin ha acabado, el mundo está a salvo y reina la paz.

 

 

 

¿O no?

Zeromus, el espíritu encarnado del odio y en general, la mala leche, de Zemus se levanta y barre el suelo con nuestros dos héroes y de paso con todo el mundo. La locura y el caos se ciernen sobre todos, y el fin está cerca. Cecilio aprieta los dientes y se levanta, arrastrándose hasta Zeromus para un último intento. Golbez, en sus últimas, le da el cristal que puede hacer a Zeromus vulnerable (¿Y por qué coño no lo usasteis antes? Ah si, porque Cecilio es pura luz y el no.), y comienza la batalla final. Todo el mundo desde la tierra reza, y sus plegarias llegan hasta arriba, infundiendo de poder y de vitalidad a nuestros héroes, que entonces proceden a pegarle semejante paliza al bicho que lo deja tiritando. El verdadero poder de la amistad, si señor. Zeromus, en su forma de bestia inhumana cae, y ahora si que si, el mal ha sido derrotado.

 

 

 

 

A Fusoya le ha entrado sueño de tanto salvar el mundo, así que se va a mimir. Golbez, con el peso de sus acciones encima pues Zemus te controlaba si tenías maldad dentro, decide acompañar a Fusoya por no poder volver a la Tierra. Cecilio, tras estar en conflicto con su hermano desde su conocimiento, le perdona y le llama hermano, esperando volver a verse pronto.

Echamos un poco de tiempo hacia delante, y ahora Edge es rey de Eblan, Edward de Damycia, Yang y su esposa son reyes de Fabul, Palom y Porom siguen formándose como magos habilidosos. Kain se va al monte a ver si deja de ser tan edgy, y Cecilio y Rosa se convierten en reyes de Baronia. Todo el mundo es feliz, la vida sigue adelante, Fin.

 

 

Es una Fantasía este Final.

Eso si, es una fantasía si no fuera por lo rastreo y cobarde que es «matando» personajes. COBARDES DIGO. PEGI 3 mis cojones.

 

Ah, que aquí hablamos del juego.

 

Si, no te me despistes, me toca hablar de la experiencia del mismo, así que vamos a ello que no tenéis todo el día y desde que Substack dijo que mis posts se tardan una media de 40 minutos en leer, eso me ha dado terribles ideas de las que no querréis ser partícipes.

Estamos hablando de que esto es un RPG, por lo que sí, he usado guía. Lo bueno es que apenas la he usado, simplemente para algún boss tonto donde he dicho que no iba a repetirlo 20 veces por no saber X, así que bien por mi parte. La historia es tan pero tan pero tan de túnel que hasta que no te acercas hasta la ballena lunar, no tienes libertad de explorar y hacer el poco contenido extra que tiene el juego. Nos centraremos más tarde en eso, hablemos un poco antes de como va la rola.

 

 

 

 

En este juego tenemos la posibilidad de jugar hasta con 5 personajes en pantalla a la vez. Caen en los arquetipos básicos, como el scholar (Tellah), pasando por el paladín (Cecilio) hasta puntos como el bardo (Edward) o el ninja (Edge). Aquí yace un problema de base, y es que hasta que no derrotas al gigante de Babel, no puedes siquiera cambiar personajes, por lo que un 80% del juego estás atrapado con lo que el juego quiera que tengas de fiesta. ¿Es esto un problema en sí? Fuera de que no deja romper el juego a no ser que vayas overleveled, pues supongo que no, lo que es es poco versátil. E incluso algunos personajes se topan entre sí, os cuento.

Elegirías a Palom como mago negro, ¿pudiendo elegir a Rydia? Si, Palom puede junto con Porom hacer génesis y hacer un cristo de daño de magia pero es que Rydia sola ya puede hacer eso, sin ocupar dos espacios de personaje, y encima puede invocarte un Bajamuten en la cara. Lo mismo con Yang y Edge. Con el daño que hace Edge, Yang no pinta nada. Luego tienes por ejemplo a Cid o a Edward que en teoría según he leído tienen como su cosa super beneficiosa en casos muy contados pero que fuera de eso más bien estorban. Realmente el juego hace bien en (al menos en la versión de SNES, pues el cambiar de party es cosa de GBA en adelante) no darte a elegir, porque ya te ha dado la mejor posible, que es Cecilio, Kain, Rosa, Edge y Rydia.

 

 

 

 

Hablando de romper el juego, como he dicho, realmente… no puedes. En FF1, como estaba roto, podías castear coraza infinita o prisa infinita y tu personaje metía el máximo de daño al primer turno. En FF8, si enlazas bien los GF sales del disco 1 con 7k de vida y te cargas todo hasta Ultimecia de una hostia. FF4 no. Por desgracia no hay magia rota, o equipamiento roto que de esa sensación de power fantasy. Cosa que me hace preguntarme, ¿es bueno no sentir power fantasy en un RPG porque siempre (que no vayas 20 niveles por encima) hay una cierta dificultad, o es malo porque qué es una historia así sin el sentirte roto de narices? ¿Qué opináis vosotros?

La verdad es que fuera del FF1 por ser el primero y tal, quizás el FF4 sea el segundo que le recomendaría a alguien que quisiera iniciarse. Es sencillo porque sí, lo es. Es fácil de narices, puedes pasártelo a cabezazos. Te indica a donde ir con cierta claridad, y no tiene ningún sistema de nivel de armas, comprar magias o nada por el estilo. Y si no eres como yo y cada pelea aleatoria que te sale la luchas, lo mismo no tienes ni que ponerte a subir nivel en ningún momento. A no ser claro está que seas yo.

 

 

 

 

He farmeado en tres ocasiones en el juego, y a cada una la experiencia ha sido peor. La primera fue justo cuando llegas al inframundo. Según sales de la gruta secreta del castillo de los enanos, tienes una zona muy buena porque a dos pasos tienes un agua mágica que te restaura maná y vida al completo. Era lento pero al menos acababa los combates en un turno con una cantidad de experiencia entre 600 y 2000 que no estaba nada mal para lo que era mi nivel, a esas alturas estaba recién llegado al 24 o así casi. Justo un poco más adelante, dentro de la Torre de Babel, se halla el titiritero, un monstruo que invoca unas marionetas. Después de tres sesiones de unos 30 minutos cada una, salí de allí con casi 20 niveles más, gracias a que tenía un bucle infinito de experiencia porque nunca paraba de invocar y no hacían daño apenas. Tonto de mí, decidí seguir adelante en vez de subir nivel hasta ponerme al nivel necesario para pasarme el juego.

Claro, me encuentro con que voy hasta después del gigante de Babel justísimo de nivel, y digo bueno ahora donde narices me pongo yo a subir nivel. En la cueva de los invocadores hay otra especie de titiritero, pero nada, no da la misma experiencia. Voy a la Luna, me doblan como a una barra de pan mojada. Empiezo a subir un poco de nivel en la cueva de Baja blast, pero apenas me defiendo aún en la luna, así que digo mira pasando, me meto en la mazmorra final y que sea lo que dios quiera. Entré nivel 50 y llegué a Zeromus al 55 con toda la subida de nivel dentro del subterráneo lunar. Que claro, encima iba haciendo el contenido extra como Ogopogo para la Masamune, o Bajamuto oscuro para Ragnarok y no me iba costando a priori mucho, así que digo bueno, si me he hecho esto le parto la madre a Zeromus yo.

Craso error.

Nada, destruido en segundos. Probé un par de veces, pero nada. Encima me toca tirar de savestates porque el último punto de guardado está como a 5 minutos de travesía más los combates que te encuentres. Digo ahora claro, ¿Dónde cojones, sin salir de la mazmorra, subo yo de nivel? Pues mira, justo antes de la sala final, hay otra sala donde aparecen solo dos tipos de enemigo: Mente de Zemus y Aliento de Zemus. El primero es un coñazo, ataca mucho y duro, no merece la pena. El segundo sin embargo… Solo contrataca si le lanzas magia, así que no te hará daño mientras solo ataques con golpes físicos. Y da como 12k de experiencia, ósea que ni tan mal, ¿no?

Heh.

 

 

 

 

Este hijo de puta castea Libra unas 3 veces por turno. 3 VECES QUE DA UN MENSAJITO, HACE LA ANIMACIÓN, LEE LOS STATS. INCLUSO CON LA VELOCIDAD DE BATALLA AL MÁXIMO, TARDAS 5 MINUTOS DE RELOJ EN CARGARTE UNO. Francamente horrible, y claro, es una GBA, no hay modo turbo ni nada, tan solo la consola yendo tan rápido como le es posible. Llegados a un punto ya le metía locura (que para locura la mía a estas alturas) a Edge o a Cecilio por tener la experiencia de autocombate. Y aun con esas, tardé 4 horas en total y no estoy bromeando, 4 horas en ponerme al 63 que era ya un nivel considerable. 4 horas para subir una media de 8 niveles.

El absoluto horror. Mira que luego me bajé a Zeromus a la primera pero, ¿mereció la pena? Aparentemente si, porque la mazmorra post game me la hice volando y sin dificultad alguna. Pero esto no es tanto por el overlevel en sí, sino porque hasta el 60 o así los personajes como Rosa o Rydia no desbloquean cosas como Sanctus, Petra o Flare, no se como cojones se traduce Flare, como ¿bengala o destello? Ni idea. Bueno total, que ibas con medio kit hasta llegar a ese nivel que es cuando se supone que ya te has debido de pasar el juego. Ya si nos ponemos guays, con el resto de mejoras que se consiguen en las ruinas lunares ya el equipo es absolutamente mortal, Kain con doble salto, Rydia mejora su dragón de Mist, a Cecilio le dan una navaja nueva, a Rosa una mejora de su comando y a Edge lo mismo.

 

 

 

 

Comentando lo de las Ruinas Lunares, es la mazmorra post game donde puedes hacer todo eso que he dicho en forma de «pruebas» según cada personaje, pillar objetos especiales en las tiendas y cofres que hay en según que nivel de profundidad, y enfrentarte a una versión más fuerte de Zeromus, Zeromus EG. En sí el combate es una vaina loca de narices, pero si has hecho las pruebas consigues un objeto de invocación de la invocación lunar cuya prueba completaste. Dichos tomos de invocación tienen efectos especiales sobre este boss, como por ejemplo convertirlo en rana y anular todo el combate. Mis absolutos dieces.

Cambiando un poco de tema…

 

Este juego es bonito.

 

Este juego se ve de lujo. Sobre todo si tienes en cuenta que se hizo para una GBA, y lo comparas con la versión de SNES. Todos los gráficos aquí han sido revisados y, si me preguntas a mi, personalmente prefiero este estilo gráfico que el de los Pixel Remasters actuales. Los sprites son claros y muy detallados, con su toque toony para los personajes que los hace super adorables, y los enemigos han mejorado mucho frente a la versión original, ahora sin limite de colores y mucho más acordes a su diseño en arte. Se han añadido también los retratos de los personajes importantes al hablar, lo cual ayuda a esclarecer quién dice qué en cada momento. La mejora gráfica también ha ido para el fondo y los objetos del mundo, pues sin romper la estética, cosas como botones y palancas ocultas son visibles sin dar mucho el cante, y en general suaviza mucho con los bordes negros añadidos a cada cosa su posición en la pantalla.

 

 

 

 

Los colores también se han traducido genial al formato. Tenemos una variedad de paleta excelente, sin un monotema en absoluto incluso en según que partes del juego y que realmente da vida al juego. Se echa de menos eso de cuando no le ponían el filtro de pis a todo juego dentro de la era de PS3, ¿verdad que si? Este está libre de filtro alguno, así que a disfrutar un montón lo bonito que es y ojalá nos ayude a recordar que arte tan importante es el pixel art incluso a día de hoy.

¿Se beneficia el juego de jugarse en una pantalla pequeña? No creo, se ve genial tanto emulando en una pantalla grande como en el GBA Player de una Gamecube a la tele como en una GBA original, sea con IPS o pantalla normal (poned IPS si no os queréis reventar la vista) y el estilo le queda fabuloso. Todo además tiene efectos, no escatimaron en gastos y no corre nada pero nada mal en la consola. Algún que otro bajón de rendimiento si tiras Pira sobre 6 enemigos a la vez pero es hasta comprensible, es una Game Boy, no una Rog Alley Xbox edition por 800 pavos y Silksong.

¿Qué más tiene de bonito? La música. Pero con un pequeño inciso, ¿vale? La música es legendaria en los Final Fantasy y tiene motivo, gracias señor Uematsu. Sin embargo, para jugar a las versiones de GBA del IV, V y VI hace falta algo como esto. Sino por desgracia la música suena como si saliera por un tubo de PVC y es hasta desagradable, no os voy a mentir. Hay algún que otro mod más, pero salvo uno que le da a Cecilio y a Rydia hechizos que tienen en las versiones de 3D (Cecilio obtiene Coraza y alguno más y Rydia alguno de maga blanca), el resto no son realmente nada interesante. Pero bueno, volviendo al tema, la composición musical del juego es para ponerla a toda pastilla y reventar el altavoz de la consola, no tiene perdida es una verdadera gozada y quien piense lo contrario lo mismo no debería tener derecho a voto.

 

 

 

 

La propia ambientación del juego ayuda a todo esto, y como uno de los Final que yo (ojo, yo) considero que empieza a tomar ese camino más de historia algo más profunda con personajes más desarrollados dentro de la misma, hacen una fusión de una magnitud interesante como poco. Los castillos de la alta Baronia chocan con el pueblecito del oasis del desierto, que no tiene nada que ver con el interior ultra futurista de la Torre de Zot/Babel, y a su vez se quedan cortos con la misticidad de las cuevas de la invocación, o las ruinas subterráneas bajo el Crystarium. Hay tantos sabores en esta heladería digital que es difícil quedarse con uno. A esto también viene lo que os decía de una historia más profunda.

No es lo mismo entrar a una mazmorra porque te lo dice el rey que entrar a una mazmorra para conseguir un objeto porque tu novia se muere. De la misma manera que no es igual salvar el reino porque eres un héroe que salvarlo por expiar tus pecados por el mal que has cometido. De hecho, ahora que lo pienso… fuera de este y del VII, en el resto eres bueno o al menos neutral, aquí empiezas siendo directamente malo. Y el VII… realmente eres un mercenario, considero eso como neutral. ¡Eres malo! Comienzas el juego siendo un caballero oscuro que usa su vitalidad para hacer daño y lo consume. Eso es imagen de Kojima con las manos hacia arriba y un texto en Impact blanco con contorno negro que pone «Absolute Cinema». Y es el camino del héroe que recorremos pero no desde el punto de inicio básico de siempre sino con negativo. Nah, de locos.

En resumen, el juego es bonito de pelotas para ser tan plano jugablemente como es.

 

¿Cómo no va a ser plano si es un juego en 2D?

 

A eso voy.

Al final del día, su historia es genial, su música, ambientación, gráficos, colores, todo. Todo eso es genial. ¿El gameplay…?

Es un Final Fantasy. No se, no te esperes un Shin Megami Tensei o incluso un Dragon Quest. El combate de Final Fantasy siempre ha sido un trámite como tal. Es cierto que hay algunos FF con algo más de chicha, pero el IV…

Aquí no tenemos de eso.

Aquí tenemos clases base, sin sinergia entre sí, sin posibilidad de hacer nada que no sea subir nivel. Hay misiones extra sí, como la cueva de las sílfides, la de los invocadores, la adamantita o la de Bahamut. Pero ya. ¿Es justo de mi parte criticar un juego de SNES por no tener contenido? Claro que es justo, es mi blog y critico lo que me sale de las pelotas. No hay mago azul siquiera, no aprendes habilidades enemigas, las invocaciones son pocas y aburridas, fuera de Ashura y Bahamuto no usas realmente ninguna llegado al final del juego. Osease, esta es la cosa más básica, más incluso que el I, que te puedes echar a la cara.

 

 

 

 

Para jugadores experimentados o que buscan algo más, supongo que lo que les digo les cuadrará. Para los no experimentados, es lo que decía hará como 25 minutos. Es un excelente juego para introducirte en el mundo. No tiene realmente mucho más que explicar, y aquí realmente sería ponerme a repetir un poco lo de más arriba, pero realmente pienso que es una experiencia agradable y divertida, pero nada del otro mundo fuera de si buscas en lo que es el apartado de la historia, en cuyo caso mola. Esto es sobre el foco del día de hoy. ¿Sobre el foco de cuando salió?

No puedo hablar de la versión de SNES porque no la he jugado, pero la de GBA si que traía cosas muy frescas. Además, si no recuerdo mal, durante un tiempo salieron todas estas versiones casi juntas. ¿Queréis saber algo gracioso? El FF3 no salió. Fue el único FF pre-PS1 que no salió en GBA. Sabe dios por qué.

Edit: El FF3 no salió en GBA porque el I y el II están basados en los remasters de Wonderswan, y el del FF III se canceló.

 

 

 

 

Y entre ellos, obviamente el hecho de jugar a lo que ya en su época se consideraba legendario en una consola portátil para cuando estás de viaje o no te apetece jugar en el salón estaba de super puta madre socio. Además, la mejora gráfica con las versiones de NES es evidente, y la de SNES también es una mejora muy pero que muy bien llevada. Es importante decir que no tiene ninguna función recortada, al contrario, tiene expansión de dos mazmorras en el final del juego tras el jefe final que no tenía la versión original. Y es más, diré algo que si sabéis siempre me pone de muy buen humor:

¡Está traducido!

Bieeeeeeeeen.

Viene totalmente traducido al español y que yo recuerde sin fallos gordos de escritura o cosas por el estilo. También trae un bestiario nuevo, aunque lo que si que le faltó es el autocombate para esas tardes de subir nivel, pero bueno, muy bien ha venido ya para que nos quejemos realmente.

 

Un poquito más de queja, ¿sí?

 

¿Qué más os podría contar de esto? A ver, imagino que todos sabéis como funciona un RPG, literalmente mi audiencia sois jugadores con una cierta experiencia, pero hagamos roleplay de que no. El núcleo del juego consiste en lo siguiente: Eres un grupo de (varían según el momento) cinco personajes, con cinco arquetipos distintos entre si. Estos personajes tienen una barra de acción que dicta cuándo podrán ejecutar un ataque, magia, usar un objeto, etc. En la otra parte de la pantalla tenemos a los enemigos, que pueden variar también en cantidad, cada uno con su barra de acción invisible, sus defensas y fortalezas. El juego termina cuando todo tu grupo cae derrotado, así que a partir de ahí uno ya tira hacia delante.

Puede haber enemigos zombie que puedas derrotar curándolos, otros débiles a electricidad, o a sagrado. Hay un poco de todo. Y en lo que respecta a cómo de difícil puede ponerse, a veces mucho y en el resto del tiempo nada. Veréis, en la configuración podemos decidir cuánto de rápido va el combate (o de lento). Como este port a GBA está muy bien hecho, esto rompe el juego por norma general. O bien tienes enemigos que atacan más de la cuenta pudiendo fácilmente bajarse a tu equipo, o bien tienes otros que hacen la mitad de lo que deberían, permitiendo que les arrollemos por encima como si de un tren nos tratásemos. Y esto no es lo único que va «mal» normalmente en el juego. O raro, al menos.

 

 

 

 

Por ejemplo, coraza y escudo solían en su día o bien ser stackeables entre sí, o bien simplemente era una reducción de daño al 50%, fuera físico o mágico según. Aquí, cada casteo añade +5 a tu estadística de dicha defensa. Lo cual, como os podéis imaginar, significa estar perdiendo turnos con tal de luchar algo mejor. Y bueno, en la pelea final olvídate de eso directamente, porque no va. Por un bug pues no va. No tiene más explicación, lo siento. No nos podemos tampoco olvidar de lo que es el tema de según más rápidos sean tus compañeros, puede que su acción salga antes que la que estás esperando realmente, así que lo mismo antes de revivir a alguien le has tirado una poción porque Rosa es más lenta que el caballo del malo. O has lanzado una invocación antes de curar a todo el grupo y el boss contraataca y a tomar por cleta la biciculo.

Pero no todo pasa en las batallas, también tenemos cositas interesantes en el resto de control del juego, sea en el mundo o en las instancias. Como siempre, podemos hablar con todo el mundo, comprar y vender objetos, y si somos perspicaces y atentos, podremos colarnos por algún pasadizo secreto, o pulsar algún botón para dirigirnos a alguna sala llena de tesoros con herramientas y objetos útiles para nuestra aventura. Poquita cosa más realmente, hay puzles creo que en ¿dos ocasiones? y son realmente en la mazmorra post-game, así que incluso para ser un FF, está cortito de eso en esa parte.

 

Conclusiones finales (de fantasía, lo prometo)

 

Final Fantasy IV es digno de su puesto dentro de la saga legendaria, y una amable parada si deseas experimentar una de las tantas caras que puede ofrecer la franquicia. Que lo que he dicho de que es «plano» no ataque la idea de que sigue siendo muy divertido, con una dificultad (normalmente) muy asequible y una historia profunda y con sus buenos giros de guion.

¿Es recomendable jugarlo en el formato de consola portátil? Yo considero que si. A ver si para los siguientes puedo encontrar alguna cosa sobre todo para el tema de turbo, pero por el resto ha sido una experiencia cómoda de narices, me ha permitido alargar la experiencia sin cortar otras de por medio y puedo literalmente jugarlo donde me salga del inframundo.

¿Cuánto pagaría por este juego de pillarlo original? En primer lugar no lo haría porque jugar sin savestates a día de hoy es el equivalente a que te quiten una muela sin anestesia, pero pongamos que existe la posibilidad. Probablemente no pagara más de 20 pavos por el, es un juego de hace 20 y pico años, me costaría más el collar que es la consola en este caso que el perro.

 

 

 

 

Opino que si tenéis la oportunidad y nunca habéis llegado a probar algún juego así lo veáis, sobre todo como fans de Final Fantasy XIV que puede que haya aquí. La primera mitad de la expansión de Endwalker es literalmente FF4, y luego tienes más en el vacío con la parte de los Archienemigos.

La verdad es que no se qué más contaros ahora mismo. Aquí debería ir una entrada sobre Star Wars: Dark Forces, pero durante el viaje a Toledo-Madrid, recogí el FFIV y prácticamente he hecho una maratón para terminarlo. De hecho, no tenía ni pensado hacerle reseña porque para cuando lo empecé el blog no era ni una idea. ¿Supongo que salimos ganando todos? Yo meto más contenido, y vosotros leéis más cosas, yo entiendo que sí. Quizás salieramos ganando todos si alguien importante se tirara de una ventana.

Hasta aquí la cosa, nos veremos prontito en septiembre con el DOOM de Star Wars, y por ahora estoy tentado a empezar el I o el V en GBA si consigo ponerle esas cosas. Si llegara a pasarme el I, que realmente ya me lo pasé en su día, ¿os gustaría una reseña? Dejádmelo por redes o cualquier cosilla.

Se acaban las vacaciones de verano, y os dejo con esto para despedirlas, nos vemos en el siguiente post. ¡Hasta la próxima!

 

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